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La perseverancia es una virtud que nos acerca a lograr nuestros objetivos, es seguir adelante en un proyecto a pesar de los obstáculos que puedan aparecer, porque también la perseverancia incluye la capacidad, la voluntad y el temple de continuar con esfuerzo, aún con contratiempos de por medio con la finalidad clara de alcanzar una meta.

Hablar de perseverancia es detenerse un instante a reflexionar acerca del camino que hemos transcurrido analizando cada circunstancia y encontrando a partir de estas todo aquello que nos ha hecho ser mejores seres humanos.

Hoy en día después de esta pausa puedo hacer un recuento de mi vida y notar en cada paso ese tinte de perseverancia que me ha hecho convertirme en quien hoy soy teniendo clara la próxima meta a lograr.

Puedo pensar que desde que somos pequeños vivimos una vida tranquila, rodeados del amor de nuestros padres, nos sentimos protegidos, seguros y como niño no esperas que la vida te muestre dificultades  ante las que debes mostrar tu fuerza, mi niñez transcurrió en tranquilidad como todos esperamos que suceda, sin embargo cuando estaba cursando cuarto grado de primaria mi mamá sufrió un secuestro, ante esta situación y con  lo poco que como niño entendía seguí asistiendo a la escuela tratando de que lo que pasaba en casa no me afectara porque además era imposible que yo contara lo que sucedía debido a la intervención de la justicia, el incidente tuvo un  buen término y continué esta etapa de la niñez sin complicaciones.

Es sabido que un cambio en la etapa de vida siempre será algo difícil, y qué decir de ese cambio que todos vivimos de pasar de la primaria a la secundaria en la que además de dejar la seguridad de tus amigos y escuela se vienen mil cambios por el cambio de etapa y por enfrentar un nuevo mundo escolar, para mí no fue diferente y aunque en ese momento no lo sabía, la perseverancia seguía guiando mi vida sobre todo cuando durante mi etapa de secundaria viene un cambio en mi vida familiar con el divorcio de mis padres. Ese acontecimiento no frenó mi entusiasmo por la música.

Afortunadamente el gusto por la música y la pasión por tocar la batería me abrieron muchas puertas, empecé a tener oportunidades para tocar en agrupaciones y tenía trabajo en este ramo, al mismo tiempo iniciaba mi etapa en el bachillerato, pero como pasa algunas veces, el dinero, el reconocimiento, nublan la vista, el piso se mueve y crees que ese éxito siempre será así; esto hizo que dejara los estudios y me dedicara a trabajar.

Sin embargo, mi madre me exigía hacer algo más, así que empecé a trabajar en otros lados, entendí que es necesario cubrir gastos personales y empecé a vivir una vida de responsabilidades a la que sobrevino mi decisión de formar una familia, con el tiempo llegaron mis hijos; unos gemelos y una pequeña; con todo esto entendí que tenía responsabilidades mayores y tenía que trabajar de obrero y de músico para solventar los gastos que significan tener una familia.

Seguía siendo perseverante porque buscaba cumplir con mis responsabilidades como padre de familia, como trabajador, como músico, sin embargo, en esas vueltas de la vida vino mi propio divorcio, una nueva etapa en la que vivía una nueva separación.

Como ahora, me detuve a reflexionar acerca de cada evento de mi vida, sobre todo en  aquello que me había llevado a ese lugar, darme cuenta que había decisiones en las que había pasado por alto mis sueños, mi crecimiento profesional, tal vez me había abandonado, como a veces pasa; nos abandonamos y todo signo de perseverancia desaparece, y es necesario retomar el camino justamente con un poquito de perseverancia porque nunca es tarde para lograr los sueños, las metas….

Después de todo esto que he vivido entiendo que la perseverancia debe formar parte de nuestra vida, desde que despiertas y pones un pie fuera de la cama hasta que llega la noche y te dispones a descansar pensando en que mañana volverás a salir para que, con perseverancia logres avanzar un poco más en el camino para llegar a la meta, hoy sé que quiero seguir estudiando, estoy a punto de terminar mi bachillerato y he conseguido tener mi propio grupo musical.

Estoy seguro que retomando el camino de la perseverancia pronto volveré a escribir para plasmar cómo logré una meta más.

Marco Antonio Hernández Carrillo

Estudiante del Bachillerato del Centro de Desarrollo Integral Enrique de Ossó

Puebla, Puebla

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