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Por la estudiante Samantha Guadalupe Hernández de la Torre del colegio teresiano: Instituto del Saber, Zapopan. 

En algún momento de nuestra vida, todos hemos pensado en ¿Qué será de nosotros en un futuro no muy lejano, ¿Qué pasará con nuestra familia, nuestros amigos?, ¿Qué será de mi vida?, ¿A qué me dedicaré? ¿Encontraré mi pasión?

Primero, definamos la palabra pasión, una pasión es un profundo entusiasmo y dedicación hacia algo que te genera felicidad, que disfrutas haciendo esa actividad y con un propósito claro.

Muchas veces, me he hecho la pregunta, ¿Cómo que algo me apasiona? ¿Cómo puedo encontrar ese algo, y hacer de ello mi vida? Así que me decidí por entrevistar a uno de los profesores más queridos del Instituto del Saber, aquí les dejo un resumen de lo que hablamos: 

El profesor, Elías Muro, estudió psicología, y descubrió su pasión por el trato con personas gracias a la influencia de los valores de su escuela y, crucialmente, a una actividad de orientación con su tutora, la Maestra Rocío, en la cual tenía que visualizar realmente lo que quería hacer cuando fuera “grande”; el profe Elías disfrutaba trabajar y aprender con esa maestra, por el trato tan agradable que le daba, lo que hizo que esa actividad fuera el inicio, y la chispa para encontrar su pasión.

El principal desafío que enfrentó en el camino fue la situación económica para estudiar Psicología en la universidad, y luego, encontrar el lugar de trabajo que lo hiciera feliz (finalmente en su antigua escuela).  

Considera que su mayor acto de amor en el trabajo es prestar atención y escuchar a los jóvenes, generando confianza.

Su consejo para quien busca su pasión es: Haz lo que te haga feliz y luego persevera para alcanzarlo.

Su mensaje central es: «Hazlo por gusto, no por imposición». Su mayor satisfacción es dejar una huella y ser un guía para sus alumnos.

Santa Teresa de Jesús nos dice: «¡Lo que más te despierte a amar eso haced!», esta cita enfatiza que la pasión se encuentra en aquello que nos inspira una felicidad y un amor profundo que nos impulsan a actuar.

Entonces hoy comprendo que, para encontrar NUESTRA pasión, podemos pensar en momentos felices de nuestra vida, en lo que nos hace sentir paz, en lo que disfrutamos hacer. Cuando logremos identificar todo esto cultivemos nuestra pasión con esfuerzo, paciencia, y lo más importante, sin miedo al cambio, ni a descubrir cosas y actividades nuevas. Ya nos dice Santa Teresa que no nos quedemos al pie del monte, pudiendo llegar hasta la cumbre. 

Si yo pudiera dar un consejo sería que te mantengas fuerte a pesar de tu entorno, eso personalmente me ha ayudado a no desviarme de mi camino para llegar a la meta, vivir como un buen teresiano, encontrar mi pasión, y poner estos valores al servicio de los demás en mi día a día.

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