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Mi nombre es Jonathan Hernández Francisco, curso el 8° semestre de la Licenciatura en Arquitectura, en el Centro Universitario Vasco de Quiroga de Huejutla, hoy quiero contarles un poquito de cómo ha sido mi caminar en mi formación universitaria, donde me ha tocado enfrentarme a diferentes momentos, algunos positivos como tener amistades muy valiosas, una familia muy unida, el apoyo de mis padres, pero también he enfrentado dificultades económicas, la falta de empleo y la pandemia.

Mi familia está conformada por 6 hermanos, 3 mujeres y 3 varones, contándome a mí. Mi hermana de 9 años estudia nivel primaria, mi hermano de 13 años está en la secundaria y 2 hermanas que actualmente están trabajando de 22 y 25 años y por ultimo yo, que sigo estudiando en la universidad. Mi padre tiene un oficio de albañil y mi madre es ama de casa. 

Mi sueño siempre fue estudiar, por lo que un mes antes de graduarme de la preparatoria, yo sabía lo que en realidad deseaba prepararme como arquitecto. Enseguida les di la noticia a mis padres, sin embargo mis padres me respondieron que no había la posibilidad de inscribirme, ya que mi padre no contaba con un buen empleo que permitiera pagar los costos de la universidad, además mis hermanos estaban estudiando, entonces ya era un gran gasto;  decidí perder el ciclo escolar, me dedique a trabajar y reunir dinero para que en el siguiente año escolar pudiera inscribirme, porque en realidad deseaba demasiado estudiar la carrera de arquitectura. 

Una vez llegando la fecha de inscripciones, pude realizar el pago correspondiente e inscribirme, de la misma forma mi padre ya contaba con un buen empleo, por lo cual me siguió apoyando económicamente, pero a pesar de entrar a la universidad, sabía que el dinero que ahorré en todo el año no me alcanzaría para pagar los demás meses de colegiatura, ya que tengo que viajar diario, comer y hacer gastos de materiales que se requería en la universidad, lo que decidí tramitar la beca que el CUVAQH ofrece. Acudí al área de beca de becas, donde conocí a la Lic. Lupita, quien me atendió muy bien y me dio seguimiento, una vez realizado el trámite, sólo era cuestión de esperar, pasando las semanas recibí la noticia, que fui seleccionado para recibir la beca de un descuento sobre la colegiatura, motivo que me generó mucha felicidad, ya que era un gran apoyo, así mismo también me otorgaron una beca de alimentación, desde entonces estoy muy agradecido con la Lic. Lupita y  con Dios.

Vivo en una comunidad indígena llamada “Atexcal”, que se encuentra en el municipio de Platón Sánchez Veracruz, que colinda con Huejutla. Se encuentra a una y media del CUVAQH, por lo que uno de los obstáculos, es el traslado, debido a que no existe un transporte que salga muy temprano a Huejutla, tengo que levantarme muy de madrugada para llegar a tiempo a la universidad, salgo de mi casa a las 5:00 a.m. para caminar alrededor de 30 minutos y llegar a la base más próxima donde pueda tomar un taxi que me traslade a la institución. 

La pandemia, me generó otro obstáculo, tuve el problema de conectividad, mi comunidad no cuenta con buena cobertura telefónica, ni señal de internet, solamente en lugares altos, para mis clases tenía que subir a los cerros para que mi teléfono pudiera tener datos móviles que compraba a través de recargas de $200.00 y a veces  $300.00 cada 15 días, cuando el clima estaba muy lluvioso me refugiaba en las galeras que los campesinos donde hacen sus cultivos. 

Busqué otros medios que pudiera tener internet y encontré un dispositivo que por medio de una antena podía compartirme internet, desde entonces podía conectarme a mis clases desde mi casa, pero se dificultaba un poco ya que la señal no era muy buena y los cambios climáticos a veces no me beneficiaban, pero a pesar de ello seguí estudiando en esas condiciones, mis docentes fueron empáticos y comprensivos por lo que estoy muy agradecido con ellos, ya que de esa manera, pude concluir los semestres estando en pandemia.

Actualmente los contagios por COVID han disminuido un poco, gracias a las vacunas y hoy en día hemos regresado a las clases presenciales, ya estoy en octavo semestre y estoy orgulloso de haber superado todos los obstáculos en el trascurso de la carrera.

No me arrepiento de elegir la carrera de arquitectura, ya que es uno de mis sueños que estoy realizando, gracias a mis padres, docentes y amistades que siempre han estado apoyándome, sólo falta un año para culminar mis estudios y he adquirido muchas experiencias y aprendizajes.

En el CUVAQH no sólo me he formado académicamente, también ha contribuido a mi persona, las materias formativas me han ayudado a mi desarrollo personal, los retiros, cuartos de hora, misas, han sido un espacio de reflexión y para conocer más acerca de Santa Teresa y San Enrique de Ossó, que me ha motivado a entender la vida y las acciones buenas que puedo lograr.

Todo lo que tengo y lo que soy se lo agradezco a Dios.