Comparte

Gracias a Dios tuve la oportunidad de estar en una escuela católica, en una formación con espiritualidad Teresiana en donde desde pequeña me inculcaron el tocar mi espíritu.

De más grande, saliendo de la Prepa y enfrentándome a la «vida real» tuve baches en el camino, también perdí mi Espiritualidad.

Hasta que un día tome conciencia de la importancia sobre qué es alimentar cuerpo, mente y espíritu, tal vez suena muy trillado y sí, pero es tan real y por lo menos a mí me funcionó para no volverme más loca de lo que ya estoy y reconocerme como la mujer integral, bendecida y valiosa que soy.

Este proceso me encaminó y abrió nuevos horizontes, que desde pequeña sueño y el hecho de que hoy en día pueda cumplirlos, me llena por completo. 

Alimentar mi cuerpo me dio la necesidad de adentrarme en lo que me apasiona, contagiar la importancia de cuidar tu cuerpo, sobre todo tu piel que es el órgano más grande y precioso que tenemos. Pararnos un tiempo y darnos un respiro, un masaje a nosotras mismas, mover nuestro cuerpo, sentirlo, poder respirar, expresar la sensualidad que todos tenemos, gozarnos a nosotros mismos, escucharnos, cuidarnos de una manera que integremos nuestra corporalidad de igual manera que nuestro intelecto y nuestra espiritualidad.

Aún tengo mucho que aprender y también desaprender mientras sigo en este bendecido camino alimentando mi cuerpo, mente y espíritu.

Todo por Jesús.

Llamados a ser otro Jesús en la tierra y Determinada determinación ❤

Elia Fernanda Rosenzweig Magallón 

Ex alumna del Colegio la Florida.